El Salvador condena a 172 miembros de la MS-13 a penas de 20 a 45 años

Múltiples víctimas de homicidios y desapariciones fueron identificadas en cementerios clandestinos; comunidades afectadas por extorsión sistemática durante años.
Ordenaba la ejecución de múltiples crímenes en la zona
La descripción del rol de José Alberto Zamora, condenado a 45 años por dirigir la estructura criminal en Chalatenango.

En El Salvador, un tribunal especializado condenó a 172 integrantes de la Mara Salvatrucha a penas de entre 20 y 45 años de prisión, poniendo nombre y cifra a una violencia que durante años sofocó a comunidades enteras de Chalatenango. Las sentencias, escalonadas según el rango de cada condenado dentro de la jerarquía criminal, son el fruto visible de investigaciones que también desenterraron cementerios clandestinos y revelaron una red de extorsión que abarcaba ganaderos, transportistas y comerciantes. El fallo no cierra el capítulo: casi 500 cabecillas más aguardan proceso judicial, y la pregunta sobre cuánto daño queda aún por documentar sigue abierta.

  • Un solo tribunal dictó 172 condenas en una jornada, señal de la escala industrial con que la MS-13 operó durante años en el norte de El Salvador.
  • José Alberto Zamora, cerebro de la célula Fulton Locos Salvatruchos, recibió 45 años; su condena ancla una jerarquía criminal que va desde líderes hasta simples colaboradores, cada uno sentenciado según su cuota de responsabilidad.
  • Los cementerios clandestinos hallados en La Libertad convierten el caso en algo más que extorsión: son prueba forense de homicidios y desapariciones que las familias llevaban años sin poder nombrar.
  • La Fiscalía tiene en proceso a 485 cabecillas adicionales vinculados a más de 130 homicidios, lo que indica que el sistema judicial salvadoreño enfrenta todavía la parte más pesada del trabajo.
  • Las comunidades que pagaron extorsiones durante años para poder trabajar observan estas sentencias como un primer reconocimiento institucional de su sufrimiento, aunque la reparación real está lejos de ser completa.

Un tribunal salvadoreño especializando en crimen organizado condenó a 172 miembros de la Mara Salvatrucha a penas que oscilan entre 20 y 45 años de prisión. Los fallos, emitidos tras investigaciones realizadas durante el Régimen de Excepción, apuntaron a la célula Fulton Locos Salvatruchos, vinculada al programa Hollywood de la organización y activa en el departamento de Chalatenango.

La condena más severa recayó sobre José Alberto Zamora, corredor de clica, con 45 años de cárcel por dirigir operaciones y ordenar crímenes en la región. El resto fue sentenciado según su posición en la jerarquía: 31 homeboys a 40 años, quince chequeos y observadores a 30 años, 92 paros a 25 años y 33 colaboradores a 20 años.

Las investigaciones revelaron que la estructura había extendido su control más allá de Nueva Concepción hacia municipios de Ahuachapán, San Miguel y Sonsonate, sometiendo a ganaderos, transportistas y comerciantes a extorsiones sistemáticas durante años. Los fiscales también localizaron cementerios clandestinos con restos de víctimas, evidencia forense que convierte el expediente en un registro de homicidios y desapariciones.

El alcance del caso no se detiene aquí. La Fiscalía tiene procesados a 485 cabecillas adicionales de la MS-13, todos vinculados a más de 130 homicidios y desapariciones en el departamento de La Libertad. Con cementerios clandestinos aún bajo investigación y cientos de líderes criminales pendientes de juicio, las autoridades continúan desenredando una red de violencia cuya magnitud total todavía está por determinarse.

Un tribunal salvadoreño condenó a 172 miembros de la Mara Salvatrucha a penas que van desde los 20 hasta los 45 años de prisión. Las sentencias, dictadas por el Tribunal Segundo contra el Crimen Organizado de San Salvador, se basaron en la participación comprobada de estos individuos en una estructura criminal que operaba en el departamento de Chalatenango. La Fiscalía General de la República anunció los fallos después de establecer, mediante investigaciones y operativos policiales durante el Régimen de Excepción, que los acusados formaban parte de la célula conocida como Fulton Locos Salvatruchos, vinculada al programa Hollywood de la organización.

José Alberto Zamora, identificado como corredor de clica, recibió la condena más severa: 45 años de cárcel. Su rol en la estructura fue determinante: dirigía las operaciones y ordenaba la ejecución de múltiples crímenes en la región. El resto de los condenados fue clasificado según su posición dentro de la jerarquía criminal. Treinta y uno de ellos, catalogados como homeboys, recibieron sentencias de 40 años. Siete chequeos y ocho observadores fueron condenados a 30 años de prisión. La mayoría del grupo—92 individuos en la categoría de paros—cumplirá 25 años, mientras que 33 colaboradores fueron sentenciados a 20 años.

La captura de estos miembros ocurrió durante operativos policiales intensivos en Chalatenango. Lo que los investigadores descubrieron fue una red criminal que había expandido sus tentáculos más allá de Nueva Concepción, extendiéndose hacia otros municipios del mismo departamento y posteriormente hacia Ahuachapán, San Miguel y Sonsonate. Durante años, esta estructura ejerció un control económico brutal sobre sectores productivos locales. Ganaderos, transportistas, comerciantes y otros empresarios fueron sometidos a extorsiones sistemáticas, obligados a pagar dinero ilegal simplemente para poder continuar con sus actividades cotidianas.

Las investigaciones revelaron la magnitud del daño causado por esta célula. Los fiscales localizaron cementerios clandestinos donde fueron hallados restos de víctimas, evidencia física de los crímenes que la organización había cometido. Estos hallazgos no fueron aislados. La Fiscalía informó que tiene procesados a 485 cabecillas de la MS-13 adicionales, todos ellos vinculados a más de 130 casos de homicidios y desapariciones en el departamento de La Libertad. Las pruebas presentadas contra estos líderes criminales incluyen documentación de los crímenes, testimonios y evidencia forense que conecta directamente a los acusados con las muertes y desapariciones.

Estas sentencias representan un paso en la estrategia de seguridad del país contra el crimen organizado, pero el alcance de la investigación sugiere que el trabajo está lejos de terminar. Con casi 500 cabecillas más en proceso judicial y cementerios clandestinos aún siendo investigados, las autoridades continúan desentrañando la red de violencia que la MS-13 tejió durante años en El Salvador.

Los implicados fueron capturados durante el Régimen de Excepción mediante diversos operativos policiales desarrollados en Chalatenango
— Fiscalía General de la República
La agrupación extendió sus operaciones desde Nueva Concepción hacia otros distritos de Chalatenango y posteriormente a zonas de Ahuachapán, San Miguel y Sonsonate
— Fiscalía General de la República
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
Inventor

¿Por qué estas sentencias importan ahora, en 2026? ¿Qué cambió?

Model

El Régimen de Excepción permitió operativos policiales sin las restricciones habituales. Eso aceleró las capturas y las investigaciones. Antes, la MS-13 operaba con casi total impunidad en Chalatenango.

Inventor

¿Quién es José Alberto Zamora realmente? ¿Solo un nombre en un expediente?

Model

Es el rostro de cómo funciona la estructura. Zamora no solo participaba—ordenaba. Eso lo hace responsable no solo de su propia participación sino de cada crimen que sus órdenes generaron.

Inventor

La extorsión a ganaderos y transportistas—¿eso es lo que la gente vivía día a día?

Model

Exactamente. No es un crimen abstracto. Un ganadero tenía que elegir: pagar dinero que no tenía o no poder vender su ganado. Durante años. Eso destruye comunidades desde adentro.

Inventor

¿Qué significan esos cementerios clandestinos?

Model

Significan que hay familias que todavía no saben dónde están sus muertos. Los restos encontrados son respuestas, pero también son prueba de cuánta violencia quedó enterrada literalmente.

Inventor

¿Esto termina aquí con estas 172 condenas?

Model

No. Hay 485 cabecillas más procesados. Esto es un capítulo, no el final. Y probablemente ni siquiera sabemos cuántos crímenes más quedan sin resolver.

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