Los virus respiratorios no respetan el calendario, y el verano no es excepción a los resfriados. Expertos en virología advierten que la mayoría de las personas ignora los primeros síntomas, perdiendo la ventana más valiosa para intervenir. Tratar desde el inicio con medicamentos antigripales multisintomáticos no es solo un acto de cuidado propio, sino un gesto de responsabilidad colectiva: quien controla su tos y sus secreciones, protege también a quienes lo rodean.