Bacterias modificadas reducen tumores de hígado y páncreas en ratones con resultados prometedores

La célula cancerosa usa ese material para fabricar el virus que la mata
Describe cómo el sistema VDS logra destruir tumores desde adentro utilizando las propias células cancerosas.

Durante décadas, los virus capaces de destruir tumores han chocado contra una barrera invisible: el sistema inmune los elimina antes de que lleguen a su destino. Un equipo de la Universidad de Massachusetts en Amherst ha propuesto una solución que convierte a las bacterias en aliadas, usándolas como vehículos protegidos para transportar material genético viral hasta el corazón de los tumores de hígado y páncreas. En ratones, los resultados desafían lo que se consideraba posible, aunque el camino hacia los pacientes humanos sigue siendo largo y exigente.

  • El cáncer de hígado y páncreas mata a millones cada año y resiste la mayoría de los tratamientos disponibles, lo que convierte cada avance en una noticia urgente.
  • Los virus oncolíticos prometían destruir tumores desde adentro, pero el sistema inmune los aniquilaba en tránsito, dejando menos del 0,001% llegar al destino.
  • Investigadores transformaron una cepa inofensiva de Salmonella en un 'taxi molecular' que protege el material genético viral y lo deposita directamente dentro de las células cancerosas.
  • En ratones, el volumen tumoral cayó hasta un 87%, ningún animal murió por crecimiento tumoral en 93 días y el 100% desarrolló inmunidad duradera contra recurrencias.
  • Los experimentos se realizaron en tumores subcutáneos, no en órganos internos, y los propios investigadores advierten que faltan validaciones preclínicas y ensayos clínicos antes de hablar de un tratamiento real.

Cada año, millones de personas reciben un diagnóstico de cáncer de hígado o páncreas, dos de las enfermedades más letales que enfrenta la medicina moderna. Un equipo de la Universidad de Massachusetts en Amherst creyó encontrar una vía inesperada: usar bacterias modificadas como transporte para llevar un virus destructor de tumores directamente a las células cancerosas.

El obstáculo que intentaban superar era conocido y frustrante. Los virus oncolíticos —capaces de destruir células cancerosas sin dañar las sanas— existen desde hace años, pero el sistema inmune los elimina antes de que alcancen su destino cuando se inyectan en la sangre. Menos del 0,001% llega al tumor. La inyección directa solo funciona en tumores accesibles, no en órganos internos.

La solución fue convertir una cepa inofensiva de Salmonella en lo que llamaron un 'taxi molecular'. Dentro de cada bacteria introdujeron el material genético del parvovirus H-1, un virus de rata que destruye células cancerosas. El sistema, denominado VDS, se concentra en los tumores 50 millones de veces más que en tejidos sanos. Una vez dentro, la bacteria invade la célula cancerosa, se autodestruye y libera el material viral, que la célula usa para fabricar el virus que la destruye desde adentro y se propaga a las vecinas.

Los resultados en ratones fueron notables: reducción tumoral de hasta el 87%, superioridad frente al sorafenib estándar y ninguna muerte por crecimiento tumoral en 93 días. Más sorprendente aún, el cuerpo aprendió a combatir el cáncer: al trasplantar células del bazo de ratones tratados a ratones sanos, el 100% resistió la exposición a células cancerosas.

Sin embargo, los propios investigadores fueron cautelosos. Todos los experimentos usaron tumores subcutáneos, muy distintos a los tumores internos en humanos. La doctora Karina Mariño, del Conicet en Buenos Aires, coincidió en que los resultados son prometedores pero preliminares. Antes de llegar a pacientes, la terapia deberá superar ensayos clínicos que confirmen su seguridad. La puerta está abierta, pero el camino hacia una cura real aún requiere muchas pruebas.

Cada año, millones de personas reciben un diagnóstico de cáncer de hígado o páncreas. Son dos de los tumores más letales que existen, y la medicina lleva décadas buscando formas de detenerlos. Ahora, un equipo de investigadores de la Universidad de Massachusetts en Amherst encontró una estrategia que podría cambiar eso: usar bacterias modificadas como vehículos para transportar un virus destructor de tumores directamente al corazón de las células cancerosas.

El problema que los científicos intentaban resolver es antiguo y frustrante. Los virus oncolíticos —virus capaces de destruir células cancerosas sin tocar las sanas— existen desde hace años. Pero tienen un defecto fatal: cuando se inyectan en el torrente sanguíneo, el sistema inmune los elimina antes de que lleguen al tumor. De hecho, menos del 0,001% de los virus inyectados por vía intravenosa alcanzan su destino. Los médicos pueden inyectarlos directamente en el tumor, pero eso solo funciona cuando el tumor es accesible. Para órganos internos como el hígado o el páncreas, esa opción no existe.

Shradha Khanduja, Vishnu Raman, Christopher Hall, Lars Howell, Nele Van Dessel y Neil Forbes idearon una solución ingeniosa. Tomaron una cepa inofensiva de Salmonella y la transformaron en lo que llamaron un "taxi molecular". Dentro de cada bacteria introdujeron el material genético del parvovirus H-1, un virus de rata que destruye células cancerosas. El sistema completo lo denominaron VDS. Cuando se inyecta por vía intravenosa, estas bacterias viajan por la sangre y se concentran en los tumores 50 millones de veces más que en los órganos sanos. Una vez dentro del tumor, la bacteria invade las células cancerosas, se autodestruye y libera el material genético viral. Lo que sucede después es lo más notable: la célula cancerosa usa ese material para fabricar el virus, que la destruye desde adentro y se propaga a las células vecinas.

Los resultados fueron contundentes. En experimentos con ratones, el volumen tumoral se redujo hasta un 87%. El tratamiento VDS superó significativamente al sorafenib, el fármaco estándar para el cáncer de hígado, y también superó la inyección directa del virus sin protección bacteriana. Durante los 93 días que duró el estudio, ningún ratón tratado con VDS murió por crecimiento tumoral. Pero lo más sorprendente fue lo que sucedió después: el cuerpo de los ratones aprendió a reconocer y combatir el cáncer. Cuando células del bazo de ratones tratados se trasplantaron a ratones sanos, el 100% de los receptores no desarrolló tumores al exponerse a células cancerosas, comparado con el 75% que sí los desarrolló sin tratamiento.

La investigación, publicada en Cell Reports Medicine, también demostró que la terapia era segura y podía repetirse varias veces. Además, el sistema tiene una ventaja práctica importante: no requiere producir ni purificar virus en laboratorio, un proceso largo y costoso. Basta con introducir el material genético viral en la bacteria, que es mucho más fácil y barata de cultivar.

Pero los propios investigadores fueron claros sobre las limitaciones. Todos los experimentos se realizaron en tumores subcutáneos en ratones, no en tumores internos como ocurren en humanos. La estructura de un tumor bajo la piel es muy diferente a la de un tumor dentro del hígado o el páncreas. Los investigadores tampoco midieron cómo se distribuye el virus en tejidos fuera del tumor ni la velocidad de producción viral dentro de las células infectadas. Estos son puntos que requieren más estudios.

La doctora Karina Mariño, investigadora del Instituto de Biología y Medicina Experimental del Conicet en Buenos Aires, coincidió en que los resultados son interesantes pero preliminares. "Todavía queda un largo camino de evaluaciones antes de llegar a contar con un tratamiento en pacientes", señaló. Antes de que esta terapia llegue a humanos, deberá pasar por ensayos clínicos que determinen su seguridad. La bacteria fue modificada para reducir su capacidad patogénica y para depender de nutrientes específicos sin los cuales no sobrevive, pero esas garantías de laboratorio deben confirmarse en pacientes reales.

Lo que sí está claro es que la plataforma VDS tiene potencial para adaptarse a otros virus oncolíticos y a otros tipos de cáncer. Los investigadores abrieron una puerta que podría transformar cómo se tratan algunos de los tumores más letales del mundo. Pero esa puerta aún necesita pasar por muchas pruebas antes de convertirse en un camino real hacia la cura.

Los tumores subcutáneos pueden proveer información útil, pero hay muchas diferencias en el desarrollo y características del tumor, especialmente considerando cáncer de hígado o páncreas
— Dra. Karina Mariño, Instituto de Biología y Medicina Experimental (IBYME), Conicet
Todavía queda un largo camino de evaluaciones antes de llegar a contar con un tratamiento en pacientes
— Dra. Karina Mariño
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
Inventor

¿Por qué las bacterias funcionan mejor que inyectar el virus directamente en la sangre?

Model

Porque el sistema inmune destruye el virus antes de que llegue al tumor. La bacteria lo protege durante el viaje. Es como enviar un paquete frágil dentro de una caja resistente.

Inventor

¿Y qué pasa cuando la bacteria llega al tumor?

Model

Se autodestruye y libera el material genético. Pero aquí está lo ingenioso: la célula cancerosa usa ese material para fabricar el virus que la mata. Es como darle a la célula las instrucciones para su propia destrucción.

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¿Por qué es importante que el cuerpo desarrolle memoria inmune?

Model

Porque significa que el cuerpo aprendió a reconocer el cáncer. En el experimento, ratones que recibieron células del bazo de ratones tratados no desarrollaron tumores cuando se exponían a células cancerosas. El cuerpo recordaba cómo combatirlo.

Inventor

Pero dijeron que los resultados en ratones no se pueden extrapolar directamente a humanos.

Model

Exacto. Los tumores bajo la piel en ratones son muy diferentes a los tumores internos en humanos. La estructura, el riego sanguíneo, todo es distinto. Es un primer paso prometedor, pero falta mucho trabajo.

Inventor

¿Cuál es la ventaja práctica más importante de este sistema?

Model

Que no necesitas producir ni purificar virus en laboratorio, que es caro y lento. Solo introduces el material genético en la bacteria, que es fácil y barata de cultivar. Eso hace el tratamiento más accesible.

Inventor

¿Cuándo podría estar disponible para pacientes?

Model

Eso depende de ensayos clínicos que aún no han comenzado. Primero necesitan validar en modelos más realistas, luego en humanos. Estamos hablando de años, probablemente.

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