En la era de la conectividad permanente, el teléfono móvil se ha convertido en el espejo más íntimo de nuestra identidad digital, y con ello, en el blanco más codiciado por quienes operan en las sombras de la red. La clonación de dispositivos —esa forma de vigilancia invisible— permite a terceros habitar nuestra vida privada sin que lo percibamos, hasta que las huellas se acumulan. Expertos en ciberseguridad recuerdan que la tecnología que nos conecta también puede traicionarnos, pero que la misma atención con la que cuidamos nuestras llaves físicas puede proteger nuestras puertas digitales.
Cómo detectar si alguien más está usando su celular en este momento
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