Cada verano, millones de personas en España enfrentan un enemigo silencioso que se intensifica con el calor: la migraña. No es la temperatura en sí la que desencadena el dolor, sino la cadena de alteraciones que arrastra consigo —la sed que no se sacia, la luz que hiere, el sueño que no repara—. Para más de cinco millones de españoles, y especialmente para el millón y medio que convive con su forma crónica, el verano no es descanso sino una prueba de resistencia que exige disciplina y conocimiento.
Cómo controlar la migraña durante el verano: hidratación y rutinas regulares
Más de 1,5 millones de personas en España sufren migraña crónica con discapacidad grave o muy grave, limitando significativamente su calidad de vida y capacidad laboral.