El sismo del lunes destruyó más de 10.000 viviendas en el oeste colombiano, dejando familias enteras sin hogar en campamentos precarios en ciudades como Cali y Pereira. Pasadas las 72 horas críticas, voluntarios y socorristas continúan buscando milagros bajo los escombros, aunque expertos advierten que las probabilidades de hallar vivos son mínimas.
Colombia entra en fase crítica tras terremoto: se desvanecen esperanzas de rescate
281 personas muertas, más de 3.900 heridas, 379 desaparecidas bajo escombros, y más de 10.000 viviendas destruidas dejando a miles de familias sin hogar viviendo en campamentos a cielo abierto.