Colombia abre la última semana de julio bajo el signo de la contradicción: mientras la primera tormenta intensa del mes descarga lluvias y vientos de hasta 70 km/h sobre vastas regiones del país, el fenómeno de El Niño avanza silenciosamente hacia una de sus expresiones más severas en décadas. Lo que hoy se manifiesta como aguaceros y ráfagas es, en realidad, el umbral de una transformación climática prolongada que amenaza el agua, la salud y el equilibrio cotidiano de millones de colombianos.
Colombia enfrenta primera tormenta intensa de julio con 48 horas de lluvia y vientos de 70 km/h
Potencial riesgo de enfermedades transmitidas por mosquitos (dengue, zika, chikunguña) y problemas de salud por deshidratación y golpes de calor en zonas vulnerables.