En el cruce entre la señal y el silencio, Coinbase incluyó la bandera venezolana en una lista pública de países donde supuestamente opera, sin ofrecer explicación alguna. El gesto ocurre seis años después de que la plataforma cerrara sus puertas en Venezuela por bloqueos gubernamentales y sanciones estadounidenses, y en un momento en que el panorama político y económico del país ha comenzado a transformarse. Como tantas veces en la historia venezolana, una ambigüedad basta para encender tanto la esperanza como la cautela.