Codelco, la minera estatal que durante décadas encarnó el poderío industrial de Chile, ha renunciado a sus metas de crecimiento para enfrentar una verdad más austera: la era de la expansión ha cedido paso a la era de la supervivencia. Con una deuda de 27.000 millones de dólares y yacimientos cada vez más difíciles de explotar, la nueva dirección abandona el objetivo de 1,34 millones de toneladas en 2026 y orienta la empresa hacia la estabilización, la eficiencia y la preservación de lo que aún puede sostenerse. Es el reconocimiento, tardío pero inevitable, de que los números que una compañía p