En La Paz, la Cinemateca de Bolivia cumple cincuenta años y elige la trigésima Feria Internacional del Libro como escenario para celebrarlo, reuniendo directores cinematográficos de Ecuador, Perú y Chile, y rescatando obras que el tiempo y la violencia habían silenciado. La ocasión no es solo un aniversario institucional: es una afirmación de que el patrimonio cultural vive cuando se comparte, se publica y se dialoga. En un mundo donde las instituciones culturales luchan por mantenerse vigentes, este encuentro en los Andes sugiere que la memoria cinematográfica boliviana tiene custodios que aú