Durante más de medio siglo, millones de personas en todo el mundo han escuchado un zumbido grave e incesante que ningún instrumento lograba localizar en el entorno. Investigadores noruegos han concluido ahora que ese sonido no proviene del mundo exterior, sino del interior del propio oído: es tinnitus de baja frecuencia, una disfunción que el cerebro interpreta erróneamente como un pulso externo. El descubrimiento cierra décadas de especulación, pero abre una pregunta más urgente: conocer el origen de un sufrimiento no es suficiente si la medicina aún no sabe cómo aliviarlo.
Científicos identifican que el misterioso zumbido mundial es tinnitus de baja frecuencia
Aproximadamente 4% de la población mundial experimenta trastornos del sueño y malestar físico severo debido a la percepción continua de zumbidos de baja frecuencia.