Científicos españoles erradican tumores de páncreas en ratones con triple terapia innovadora

El cáncer de páncreas diagnostica más de 10.300 casos anuales en España con tasa de supervivencia a cinco años inferior al 10%, representando uno de los tumores más letales.
Por primera vez, alguien ha erradicado completamente este tumor
El cáncer de páncreas desapareció sin regresión en modelos experimentales, algo nunca logrado antes.

En los laboratorios del CNIO en Madrid, el equipo del oncólogo Mariano Barbacid ha conseguido lo que durante décadas pareció inalcanzable: erradicar por completo tumores pancreáticos en modelos animales mediante una triple terapia farmacológica. El adenocarcinoma ductal pancreático, que mata al noventa por ciento de quienes lo padecen en cinco años, ha encontrado por primera vez un adversario capaz de vencerlo sin causar daño colateral significativo. Este hallazgo no es aún una cura para los seres humanos, pero sí es la señal más clara que la ciencia ha emitido en décadas de que ese horizonte podría, al fin, estar acercándose.

  • El cáncer de páncreas mata a nueve de cada diez pacientes en cinco años, y hasta ahora ningún tratamiento había logrado una curación duradera ni siquiera en animales de laboratorio.
  • La triple terapia —que ataca simultáneamente las proteínas KRAS, EGFR y STAT3— logró la desaparición completa del tumor en 16 de 18 ratones implantados con cáncer extraído directamente de pacientes humanos.
  • El salto del laboratorio a la clínica exige superar obstáculos regulatorios, financieros y de diseño experimental que el propio Barbacid reconoce como largos y exigentes.
  • Si los plazos se cumplen, los primeros ensayos en humanos podrían comenzar en tres años, mientras el equipo amplía ya sus pruebas a metástasis y otras mutaciones genéticas.
  • La Fundación Cris Contra el Cáncer financió seis años de investigación con 3,6 millones de euros, y la comunidad oncológica internacional tiene ahora los ojos puestos en Madrid.

En el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas, el equipo de Mariano Barbacid ha publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences un resultado sin precedentes: la eliminación completa de tumores pancreáticos en ratones mediante la combinación de tres fármacos. Para entender el peso de este logro hay que recordar que el adenocarcinoma ductal pancreático es uno de los cánceres más letales de la medicina moderna. En España se diagnostican más de 10.300 casos al año y apenas uno de cada diez pacientes llega vivo al quinto año. El tumor crece rápido, resiste los tratamientos convencionales y casi siempre se detecta demasiado tarde.

La estrategia del CNIO ataca el problema desde tres frentes a la vez. El fármaco RMC-6236 va contra KRAS, la mutación que actúa como motor del cáncer pancreático. El afatinib bloquea EGFR, la proteína que ordena a las células cancerosas crecer y sobrevivir. Y el SD36 degrada STAT3, que ayuda al tumor a resistir y expandirse. Ninguno de los tres sería suficiente por sí solo; juntos, producen un efecto que los modelos animales no habían visto antes. En ratones genéticamente modificados para imitar el cáncer humano, nueve de cada doce experimentaron una desaparición completa del tumor. En ratones implantados con tejido tumoral de seis pacientes reales, el cáncer desapareció en 16 de 18 casos y no regresó durante los meses de seguimiento.

Barbacid ha sido cauteloso al hablar de estos resultados, como corresponde a un científico que sabe que el laboratorio y la clínica son mundos distintos. Hay obstáculos regulatorios, financiación que asegurar y ensayos que diseñar antes de que el primer paciente humano pueda recibir esta terapia. El horizonte más optimista sitúa esos ensayos a tres años vista. Mientras tanto, el equipo seguirá probando la triple terapia en metástasis y en tumores con otras mutaciones, buscando saber con precisión a quién beneficiará y cómo adaptarla. La Fundación Cris Contra el Cáncer, que financió seis años de este trabajo con 3,6 millones de euros, ve en estos resultados la confirmación de que su apuesta valió la pena. Por primera vez, alguien ha erradicado completamente este tumor sin dañar significativamente al organismo que lo albergaba. Es suficiente para que la oncología mundial dirija su mirada hacia Madrid.

En los laboratorios del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas, un equipo dirigido por Mariano Barbacid ha logrado algo que parecía imposible: eliminar completamente tumores de páncreas en ratones usando una combinación de tres fármacos. El hallazgo, publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, abre una rendija de esperanza para uno de los cánceres más despiadados que conoce la medicina moderna.

El cáncer de páncreas, específicamente el adenocarcinoma ductal pancreático, es una enfermedad que mata. En España se diagnostican más de 10.300 casos cada año, y apenas uno de cada diez pacientes sobrevive cinco años después del diagnóstico. El tumor crece con rapidez, resiste los tratamientos convencionales y casi siempre se detecta demasiado tarde. Es el tipo de enfermedad que los médicos temen, que los investigadores persiguen durante años sin avances significativos.

La estrategia que Barbacid y su equipo desarrollaron ataca el problema desde tres frentes simultáneamente. Primero, van contra KRAS, la mutación que enciende el motor del cáncer pancreático y lo mantiene acelerado. Segundo, bloquean EGFR, una proteína que ordena a las células cancerosas crecer y sobrevivir. Tercero, degradan STAT3, otra proteína que ayuda al tumor a resistir y expandirse. Los tres fármacos —RMC-6236, afatinib y SD36— trabajan juntos de manera que ninguno podría lograr solo.

Los resultados en animales fueron contundentes. En ratones con tumores implantados, los animales vivieron más de 250 días sin que quedara rastro de cáncer. En ratones genéticamente modificados, que imitan mejor cómo crece el cáncer en humanos, nueve de cada doce experimentaron una desaparición completa del tumor y vivieron al menos 100 días libres de enfermedad. Cuando los investigadores implantaron tumores extraídos de seis pacientes humanos en 18 ratones, el cáncer desapareció en 16 de ellos y no volvió durante los tres o cuatro meses de seguimiento. Hasta ahora, ningún tratamiento había conseguido una curación duradera en modelos experimentales de esta enfermedad.

Pero el camino desde el laboratorio hasta el consultorio del paciente es largo y exigente. Barbacid ha sido claro: hay obstáculos regulatorios que superar, dinero que conseguir, ensayos que diseñar. Si todo funciona como se espera, los primeros estudios en humanos podrían comenzar en tres años. Mientras tanto, el equipo del CNIO seguirá expandiendo su investigación, probando la triple terapia en tumores con otras mutaciones genéticas, en metástasis, en muestras de más pacientes. El objetivo es saber exactamente quién se beneficiará de este tratamiento y cómo adaptarlo para los casos que resistan.

La Fundación Cris Contra el Cáncer ha financiado seis años de este trabajo con 3,6 millones de euros. Su presidenta, Lola Manterola, ve en estos resultados la confirmación de que el dinero de los donantes está llegando donde importa. Barbacid, por su parte, ha hablado de un punto de inflexión, de una nueva era posible en el tratamiento del cáncer de páncreas si estos hallazgos se confirman en personas. Es lenguaje cauteloso, el de un científico que sabe que la esperanza en el laboratorio no siempre se traduce en cura en la clínica. Pero también es lenguaje que refleja lo raro de este momento: por primera vez, alguien ha logrado erradicar completamente este tumor sin causar daño significativo a los animales. Eso es suficiente para que el mundo de la oncología mire hacia Madrid.

Por primera vez hemos conseguido una respuesta completa, duradera y con baja toxicidad frente al cáncer de páncreas en modelos experimentales
— Mariano Barbacid, investigador del CNIO
Si los resultados se confirman en humanos, podríamos estar ante el inicio de una nueva era en el tratamiento del cáncer de páncreas
— Mariano Barbacid
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
Inventor

¿Por qué este resultado es tan diferente de lo que se ha intentado antes?

Model

Porque nadie había logrado una curación duradera. Otros tratamientos reducen el tumor, lo ralentizan, pero el cáncer de páncreas siempre encuentra la manera de volver. Aquí desapareció completamente y no regresó.

Inventor

¿Qué hace que estos tres fármacos funcionen juntos cuando no funcionarían solos?

Model

Cada uno bloquea una ruta diferente por la que el tumor intenta sobrevivir. Si usas solo uno, el cáncer busca otra salida. Con los tres a la vez, no tiene escapatoria.

Inventor

¿Cuál es el riesgo real de que esto no funcione en humanos?

Model

El páncreas humano es más complejo que el de un ratón. El tumor humano tiene más variaciones genéticas. Y los efectos secundarios que no vemos en animales podrían aparecer en personas. Por eso los ensayos clínicos son tan largos.

Inventor

¿Qué significa que no haya toxicidades significativas en los ratones?

Model

Que los fármacos mataron el cáncer sin destruir el tejido sano alrededor. Eso es raro. Muchos tratamientos funcionan pero envenenan al paciente en el proceso.

Inventor

¿A quién le importa más este descubrimiento, a los investigadores o a los pacientes?

Model

A los pacientes, sin duda. Pero los investigadores llevan años buscando esto. Para ellos es validación de una idea que parecía imposible.

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