En el corazón de cada criatura que siente el invierno late un reloj que no solo mide el tiempo, sino que se transforma con él. Investigadores de la Universidad Estatal de Washington han descubierto por primera vez el mecanismo molecular que ordena ese cambio: un gen del ritmo circadiano llamado timeless que se reorganiza en estaciones frías, produciendo proteínas distintas que sumen a los insectos en un estado de reposo profundo. El hallazgo, obtenido en moscas de fruta y publicado en Science Advances, sugiere que la vida estacional no es una simple respuesta al frío, sino una reescritura acti