Científicos alertan: detectan por primera vez la microalga tóxica Gambierdiscus en aguas peninsulares

Una variación de un solo grado puede marcar la diferencia para que una especie colonice una zona
El investigador César Bordehore explica cómo el calentamiento del Mediterráneo permite que organismos tropicales se establezcan en aguas peninsulares.

La microalga Gambierdiscus australes, detectada en Dénia y Xàbia, produce ciguatoxinas que pueden acumularse en peces y transmitirse a humanos a través del consumo. El incremento de temperaturas del Mediterráneo permite que organismos tropicales colonicen nuevas zonas; hace 15 años no había rastro de esta especie en la región.

  • Gambierdiscus australes detectada por primera vez en aguas peninsulares frente a Dénia y Xàbia en 2023
  • Concentraciones de 20 a 140 células por litro; presente en todas las muestras de septiembre de 2023
  • Hace 15 años no había rastro de esta especie en el litoral norte de Alicante
  • Produce ciguatoxinas que se acumulan en peces y pueden transmitirse a humanos
  • Estudio liderado por César Bordehore del Laboratorio Marino UA-Dénia, Universidad de Alicante

Científicos descubren Gambierdiscus australes en la costa de Alicante, una microalga productora de ciguatoxinas nunca antes hallada en aguas peninsulares. El hallazgo refleja cambios en el ecosistema marino vinculados al calentamiento global.

En las aguas frente a Dénia y Xàbia, durante muestreos de rutina que no buscaban nada extraordinario, los científicos encontraron algo que nunca antes había aparecido en la costa peninsular española: la microalga Gambierdiscus australes. El descubrimiento, realizado por el Laboratorio Marino UA-Dénia de la Universidad de Alicante, marca un punto de inflexión en la comprensión de cómo el ecosistema mediterráneo está transformándose bajo la presión del calentamiento global.

Esta microalga es conocida internacionalmente por su capacidad de producir ciguatoxinas, compuestos que se acumulan en los tejidos de los peces y pueden transmitirse a los humanos a través del consumo de pescado contaminado, causando una intoxicación alimentaria llamada ciguatera. Hasta ahora, Gambierdiscus australes solo se había identificado en zonas tropicales y, dentro de España, exclusivamente en las Baleares, donde fue detectada en 2017. Su aparición en aguas alicantinas representa una expansión geográfica sin precedentes que ha encendido las alertas en la comunidad científica internacional. La revista Harmful Algae News, publicada por la Comisión Oceanográfica Intergubernamental de la UNESCO, ha difundido recientemente los resultados del equipo investigador liderado por el profesor César Bordehore, subrayando la importancia del hallazgo para el seguimiento de especies tóxicas en expansión.

Los datos del estudio hablan con claridad sobre la velocidad de establecimiento de la especie. Durante dos campañas de muestreo realizadas en marzo y septiembre de 2023, con doce puntos de control distribuidos entre zonas costeras y más alejadas de la costa, los investigadores encontraron concentraciones de entre 20 y 140 células por litro. En marzo, la microalga apareció en tres de cada cuatro muestras; para septiembre, estaba presente en todas ellas. Aunque estas concentraciones no son particularmente altas, demuestran que la especie ya se ha establecido y está en proceso de expansión en la región. Lo más revelador es que cuando el equipo reexaminó muestras históricas conservadas desde hace más de una década, confirmó que hace 15 años no había ningún rastro de Gambierdiscus en esta zona del litoral norte de Alicante. Se trata, por tanto, de una colonización reciente y documentada.

Los expertos atribuyen esta expansión al incremento de las temperaturas del Mediterráneo. Bordehore explica que una variación de apenas un grado en la temperatura marina puede ser suficiente para permitir que una especie colonice un área donde antes no podía sobrevivir. Este cambio de un solo grado es precisamente lo que está ocurriendo con organismos marinos que históricamente han sido exclusivos de regiones tropicales. El hallazgo refleja un patrón más amplio de transformación del ecosistema marino peninsular, donde pequeños cambios discretos que los científicos han estado registrando durante años ahora convergen en descubrimientos significativos.

A pesar de la relevancia del hallazgo, los investigadores insisten en que el riesgo inmediato para el consumidor es muy bajo. Bordehore ha enfatizado que los consumidores pueden estar tranquilos, recordando que existen sistemas de prevención establecidos que impiden que pescado con niveles elevados de toxinas llegue al mercado. Los controles previos y los análisis sistemáticos realizados en distintos puntos del litoral funcionan como primera barrera de protección. Además, Gambierdiscus australes no es la variante más peligrosa del género, y las concentraciones detectadas hasta ahora no representan un riesgo inmediato para la salud pública.

Sin embargo, el descubrimiento subraya la necesidad urgente de mantener y reforzar los programas de vigilancia a largo plazo. El equipo de la Universidad de Alicante ha estado analizando más de 40 kilómetros del litoral norte de Alicante desde 2010, lo que ha permitido construir un registro histórico valioso. Este tipo de monitorización continua del fitoplancton bentónico potencialmente tóxico es esencial para anticipar riesgos ambientales y garantizar la seguridad alimentaria en un contexto de cambios acelerados en los ecosistemas marinos. La presencia de Gambierdiscus en aguas mediterráneas es un recordatorio de que el calentamiento global no solo afecta a la temperatura, sino que remodela fundamentalmente dónde pueden vivir los organismos marinos y qué riesgos pueden emerger en consecuencia.

El consumidor puede estar tranquilo; existen medidas de prevención que permiten evitar que pescado con niveles elevados de toxinas llegue al mercado
— César Bordehore, investigador principal del estudio
Una variación de un solo grado en la temperatura marina puede marcar la diferencia para que una especie consiga colonizar una zona donde antes no podía sobrevivir
— César Bordehore
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Inventor

¿Por qué este descubrimiento en particular ha generado tanta atención internacional si el riesgo inmediato es bajo?

Model

Porque marca un cambio fundamental. No es solo que encontremos una microalga nueva; es que encontramos una que no debería estar aquí según todo lo que sabíamos hace una década. Es una señal de que el Mediterráneo se está transformando más rápido de lo que esperábamos.

Inventor

¿Qué significa realmente que aparezca en todas las muestras de septiembre pero solo en tres de cuatro en marzo?

Model

Significa que entre marzo y septiembre la población se consolidó y se expandió. No fue un hallazgo aislado. La especie pasó de estar presente en algunos puntos a estar presente en todos. Eso es colonización, no accidente.

Inventor

Si hace 15 años no estaba aquí, ¿qué cambió exactamente?

Model

La temperatura. Un grado más en el agua es suficiente para que una especie tropical pueda sobrevivir donde antes moría. Pero también hay otros cambios: corrientes, salinidad, disponibilidad de nutrientes. Todo se mueve junto.

Inventor

¿Entonces los sistemas de control que tenemos ahora son suficientes?

Model

Por ahora sí, porque las concentraciones son bajas y porque Gambierdiscus australes no es la variante más peligrosa. Pero el punto es que necesitamos vigilancia continua. Si la población sigue creciendo, si la temperatura sigue subiendo, las cosas pueden cambiar.

Inventor

¿Qué pasa si esta microalga se convierte en algo común en el Mediterráneo?

Model

Entonces tenemos que aprender a vivir con ella. Desarrollar mejores métodos de detección, mantener controles más estrictos, quizá cambiar cómo monitoreamos la seguridad alimentaria. Es un ajuste a una realidad nueva.

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