En la primera mitad de 2026, los investigadores de ESET documentaron que uno de cada diez correos de phishing contenía un código QR malicioso, una táctica bautizada como 'quishing' que convierte la confianza cotidiana en vulnerabilidad. Los ciberdelincuentes han aprendido a esconder destinos fraudulentos dentro de patrones visuales que los filtros tradicionales no pueden leer, y a explotar el momento en que una persona cambia de su computadora protegida a su teléfono personal para escanear. Lo que antes era un gesto automático y aparentemente inocente —apuntar la cámara a un cuadrado de píxele
Ciberdelincuentes usan códigos QR maliciosos para robar datos bancarios sin ser detectados
Las víctimas pueden perder acceso a cuentas bancarias y sufrir robo de identidad y datos financieros.