En los primeros días de agosto, Chiloé contabilizó más de 69.600 personas vacunadas contra la influenza, alcanzando un 76% de cobertura provincial que, aunque representa un avance real, sitúa al archipiélago por debajo de los promedios nacional y regional. La geografía fragmentada de la provincia y la baja inmunización entre los grupos más vulnerables —adultos mayores, embarazadas y niños pequeños— revelan que la distancia entre el progreso y la protección plena no se mide solo en porcentajes, sino en vidas expuestas al invierno que avanza. Las autoridades mantienen la campaña abierta durante