Desde junio de 2026, Chile se convirtió en el primer país latinoamericano en exigir por ley la adición de vitamina D en la leche y la harina de trigo, dos pilares de la alimentación cotidiana. La medida responde a una deficiencia silenciosa que afecta a millones de personas —especialmente mujeres, adultos mayores y habitantes del sur del país— a quienes la geografía, el estilo de vida moderno y la biología privan de este micronutriente esencial para los huesos, los músculos y el sistema inmunitario. En lugar de depender de la voluntad individual o del acceso a suplementos, el Estado optó por i