Cada noche, millones de personas giran la llave por dentro convencidas de que ese gesto las protege. Sin embargo, cerrajeros y especialistas en seguridad coinciden en que esta costumbre no refuerza el hogar y puede convertirse en un obstáculo fatal cuando una emergencia exige acceso inmediato. La verdadera seguridad, advierten, no nace de los hábitos automáticos, sino del conocimiento y la decisión consciente.