En el cruce entre la tradición agrícola argentina y la frontera tecnológica global, una empresa joven llamada CEFIROS ha comenzado a tender puentes: ofrece a los fabricantes locales de maquinaria la ingeniería electrónica personalizada que antes solo llegaba desde el exterior. Su aparición en AgroActiva 2026, en Armstrong, Santa Fe, no fue solo una presentación comercial, sino una señal de que el conocimiento técnico de alto nivel puede germinar también en suelo propio. En un sector donde la automatización define cada vez más la competitividad, CEFIROS propone acompañar a quienes fabrican las