En la noche del viernes, Universidad Católica encontró en el Claro Arena el alivio que necesitaba: una victoria 2-0 sobre Cobresal que le devolvió el segundo lugar de la tabla y le permitió respirar antes de enfrentar el desafío continental. Sin embargo, como suele ocurrir en el fútbol y en la vida, los triunfos que llegan con dudas adentro rara vez aquietan del todo el espíritu. El gol espectacular de Zampedri en los descuentos fue el broche de una noche que, para Cobresal, profundizó la angustia del descenso.