Casi 15.000 madres andaluzas viven bajo protección policial por violencia de género

Casi 15.000 madres viven bajo protección policial por violencia de género en Andalucía, con 11 asesinatos machistas registrados en 2025 y seis casos en riesgo extremo.
Casi 15.000 madres viven bajo vigilancia policial, no bajo protección
Reflexión sobre la realidad cotidiana de las mujeres en el Sistema VioGén de Andalucía.

En Andalucía, casi 15.000 madres viven hoy bajo vigilancia policial por violencia de género, convirtiendo a la región en el epicentro nacional de una crisis que los números apenas logran contener. El Sistema VioGén registra 27.376 casos activos, seis de ellos en riesgo extremo, mientras que en 2025 la comunidad acumuló el 30% de todos los asesinatos machistas del país pese a representar solo el 20% de su población. Detrás de cada expediente hay una familia reorganizada alrededor del miedo, y una pregunta que la sociedad no puede seguir aplazando: cuándo la protección dejará de ser la única respuesta posible.

  • Andalucía lidera el ranking nacional de violencia de género con 27.376 casos activos, seis de ellos clasificados en riesgo extremo e inmediatamente letales.
  • Las mujeres de 31 a 45 años, en plena madurez vital, concentran casi la mitad de los expedientes, revelando que la violencia machista golpea con más fuerza donde la vida debería florecer.
  • En 2025, la región registró 11 asesinatos machistas —el 30% del total nacional— y este año ya suma tres víctimas confirmadas, disparando las alarmas en el Gobierno central.
  • La ministra de Igualdad, Ana Redondo, reconoció la gravedad específica de la situación andaluza y anunció una intensificación de la relación institucional con la comunidad autónoma.
  • El sistema VioGén rastrea y clasifica a las víctimas según su nivel de riesgo, pero casi 15.000 madres siguen viviendo no en libertad, sino en supervivencia vigilada.

Andalucía concentra casi 15.000 madres bajo vigilancia policial por violencia de género, encabezando el ranking nacional con 27.376 casos activos en el Sistema VioGén a febrero de este año. Son mujeres con hijos a cargo que dependen de la protección estatal para atravesar cada día, y cuya realidad trasciende con creces la frialdad de las estadísticas.

El perfil de las víctimas tiene contornos precisos: las mujeres de entre 31 y 45 años acumulan cerca de 13.094 expedientes, casi la mitad del total regional. Les siguen las de 46 a 64 años con 6.798 casos, y las jóvenes de 18 a 30 con 6.455. La violencia machista no entiende de edades, pero encuentra su mayor concentración en la madurez.

Lo que distingue a Andalucía no es solo el volumen, sino la gravedad: seis casos están clasificados en riesgo extremo, lo que implica una amenaza inmediata y potencialmente letal. El sistema VioGén aplica valoraciones de riesgo en 26.668 expedientes bajo el Protocolo 2025, con diligencias automatizadas especiales cuando hay menores involucrados.

En 2025, la región registró 11 asesinatos machistas, el 30% del total nacional, pese a albergar solo el 20% de la población española. Este año ya hay tres víctimas confirmadas. La ministra de Igualdad, Ana Redondo, reconoció públicamente su preocupación por Andalucía y la necesidad de intensificar la coordinación institucional con la comunidad autónoma.

Lo que los datos no logran capturar del todo es la vida concreta de esas casi 15.000 madres: menores que crecen bajo protección policial, rutinas construidas alrededor de medidas de seguridad, familias reorganizadas en torno a la amenaza. El sistema las rastrea y las clasifica. Pero la protección, por necesaria que sea, no es libertad. Es supervivencia.

Andalucía concentra casi 15.000 madres viviendo bajo vigilancia policial por violencia de género, un número que sitúa a la región a la cabeza del país en casos activos del Sistema VioGén. A febrero de este año, la comunidad autónoma registraba 27.376 casos en seguimiento, cifra que refleja una realidad que trasciende los números: mujeres en riesgo, muchas de ellas con hijos a cargo, que dependen de la protección estatal para su seguridad cotidiana.

El perfil de estas víctimas tiene un rostro definido. Las mujeres de entre 31 y 45 años concentran casi la mitad de todos los casos activos en Andalucía, sumando aproximadamente 13.094 expedientes en febrero. Esta franja de edad, que debería estar en su plenitud vital, aparece como la más vulnerable ante la violencia machista. Detrás de ellas, las mujeres de 46 a 64 años acumulan 6.798 casos, mientras que las jóvenes de 18 a 30 años registran 6.455. La progresión es clara: la violencia de género no respeta edades, pero encuentra su mayor concentración en la madurez.

Lo que distingue a Andalucía en el contexto nacional no es solo el volumen de casos, sino su gravedad. Seis de estos expedientes se encuentran en riesgo extremo, según los datos del Ministerio de Igualdad. Esta clasificación significa que las mujeres involucradas enfrentan una amenaza inmediata y potencialmente letal. El sistema VioGén, que depende del Ministerio del Interior, realiza valoraciones de riesgo en 26.668 de estos casos siguiendo el Protocolo 2025, un procedimiento que incluye diligencias automatizadas especiales cuando hay menores involucrados.

La gravedad de la situación se hizo evidente en 2025, cuando Andalucía registró 11 asesinatos machistas. Esa cifra representa el 30 por ciento de todos los homicidios por violencia de género cometidos en España ese año, a pesar de que la región alberga solo el 20 por ciento de la población nacional. El contraste es inquietante: Andalucía mata a sus mujeres a una tasa desproporcionada. Este año ya suma tres víctimas confirmadas, una tendencia que ha puesto en alerta a las autoridades centrales.

La ministra de Igualdad, Ana Redondo, expresó su preocupación específica por la situación andaluza, reconociendo que los datos han obligado al Gobierno a intensificar su relación institucional con la comunidad autónoma. La respuesta no es casual: cuando una región lidera el ranking nacional en casos de violencia de género y acumula asesinatos a ritmo acelerado, la atención política se vuelve inevitable.

Lo que permanece en segundo plano de estos números es la realidad cotidiana de casi 15.000 madres que no pueden vivir libremente. Cada una de ellas representa una familia reorganizada alrededor de la amenaza, menores que crecen bajo protección policial, rutinas que giran en torno a medidas de seguridad. El sistema VioGén las rastrea, las valora, las clasifica según su riesgo. Pero la protección, por necesaria que sea, no es vida. Es supervivencia.

Nos preocupa especialmente la situación de Andalucía, lo que nos ha hecho reforzar la relación e interlocución con la comunidad
— Ana Redondo, ministra de Igualdad
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
Inventor

¿Por qué Andalucía lidera estas cifras de manera tan pronunciada?

Model

No es una pregunta con respuesta simple. Hay factores estructurales: densidad de población, dinámicas económicas, acceso desigual a recursos de protección. Pero también hay un elemento de visibilidad: el Sistema VioGén registra y rastrea, así que los números reflejan tanto la realidad como la capacidad de documentarla.

Inventor

¿Qué significa vivir bajo protección policial para una madre?

Model

Significa que tu movimiento está monitoreado, que hay un expediente abierto sobre tu riesgo, que la policía conoce tus patrones de vida. Para los hijos, significa que la violencia no termina cuando se va el agresor: se convierte en estructura, en vigilancia constante.

Inventor

Las mujeres de 31 a 45 años son casi la mitad de los casos. ¿Hay algo específico en esa edad?

Model

Es cuando muchas mujeres tienen hijos pequeños, cuando están más atrapadas económicamente, cuando la salida es más complicada. No es que la violencia sea más común a esa edad, sino que es más difícil escapar de ella.

Inventor

¿Qué diferencia a los seis casos en riesgo extremo del resto?

Model

Son los que están a un paso de la muerte. El sistema los identifica como casos donde el agresor ha mostrado capacidad y disposición para matar. No es una clasificación que se asigne a la ligera.

Inventor

¿Cómo se explica que Andalucía tenga el 30% de los asesinatos con el 20% de la población?

Model

Eso es lo que mantiene despiertos a los responsables de políticas públicas. Sugiere que algo no funciona: quizá la prevención, quizá la respuesta institucional, quizá la disponibilidad de recursos. O quizá simplemente que la violencia se concentra donde hay menos oportunidades.

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