Tres fenómenos celestiales que casi nunca aparecen juntos convergieron en una sola noche
En la madrugada del 16 de junio, desde la Laguna Melliza Superior en Copahue, la fotógrafa Alejandra Heis reunió en un solo encuadre tres fenómenos que rara vez comparten escena: esferas de hielo formadas por el viento, el arco de la Vía Láctea y el airglow producido por la actividad solar. Lo extraordinario no reside en cada elemento por separado, sino en su convergencia silenciosa sobre el paisaje patagónico. La imagen resultante no es solo un logro técnico, sino un recordatorio de que la naturaleza, cuando se alinean las condiciones, supera cualquier imaginación humana.
- Tres fenómenos naturales casi nunca vistos juntos —ice balls, Vía Láctea y airglow solar— coincidieron en un único instante sobre una laguna de montaña en la Patagonia.
- La intensa actividad solar de esos días, que horas antes había encendido auroras australes en la Antártida, fue la misma fuerza que tiñó el horizonte con el brillo verdoso del airglow.
- Capturar la escena exigió precisión técnica extrema: doce fotografías individuales unidas en panorama con una Sony A7 IV, en plena madrugada y bajo temperaturas glaciales.
- La imagen posiciona a Neuquén como escenario de astroturismo de clase mundial, sumándose al reconocimiento internacional que Heis ya había obtenido en 2025 con otra foto tomada en el Salto del Agrio.
A las 6:30 de la mañana del 16 de junio, Alejandra Heis apuntó su cámara hacia la Laguna Melliza Superior en Copahue y capturó algo que los especialistas consideran casi imposible: tres fenómenos celestiales y terrestres convergiendo en el mismo instante y en el mismo encuadre.
Las esferas de hielo —ice balls— se forman cuando pequeños fragmentos ruedan sobre el agua impulsados por el viento, acumulando capas hasta redondear su forma. La Vía Láctea es visible desde cualquier cielo oscuro. El airglow, ese brillo verdoso que tiñe el horizonte, resulta de la interacción entre la energía solar y los gases atmosféricos. Lo extraordinario fue que los tres sucedieran juntos, en la misma noche. Apenas un día antes, auroras australes muy intensas habían iluminado la Base Antártica Belgrano II, señal de la actividad solar que también encendió el airglow sobre la Patagonia.
Heis llegó a la laguna acompañada por su esposo Nahuel y un tercero. El arco de la Vía Láctea atravesaba la escena de punta a punta, escoltado por las Nubes de Magallanes —las dos galaxias satélites visibles solo desde el hemisferio sur— y complementado por la luz zodiacal hacia la derecha. Para lograr la imagen final utilizó una Sony A7 IV y una técnica de panorama de doce fotos en dos filas, que permitió mantener definición impecable desde las esferas de hielo hasta las galaxias lejanas. El acceso nocturno fue posible gracias a Copahue Expeditions.
La fotografía refuerza la reputación de Neuquén como destino de astroturismo de clase mundial. No es la primera hazaña de Heis en la zona: en abril de 2025, una imagen suya tomada en el Salto del Agrio fue incluida entre las 25 mejores fotos de la Vía Láctea del mundo según Capture the Atlas. Pero esta nueva captura, con su convergencia de fenómenos casi nunca vistos juntos, marca un punto de referencia distinto.
A las 6:30 de la mañana del 16 de junio, cuando la mayoría de la provincia dormía, Alejandra Heis apuntó su cámara hacia la Laguna Melliza Superior y capturó algo que los especialistas en astronomía consideran casi imposible: tres fenómenos celestiales y terrestres convergiendo en el mismo instante, en el mismo encuadre.
Lo que hace extraordinaria esta fotografía no es que cada elemento sea raro por separado. Las esferas de hielo —conocidas internacionalmente como ice balls— se forman cuando fragmentos pequeños ruedan sobre el agua impulsados por el viento y el oleaje, acumulando capas sucesivas hasta redondear su forma. Ocurren en varios lugares del planeta. La Vía Láctea es visible desde cualquier punto con cielos oscuros. El airglow, ese brillo verdoso y rojizo que tiñe el horizonte, es un efecto conocido de la interacción entre la energía solar y los gases atmosféricos. Lo extraordinario es que los tres sucedieran juntos, en el mismo lugar, en la misma noche.
Heis llegó a la laguna acompañada por su esposo Nahuel y un tercero más. Fueron tres personas las que presenciaron el espectáculo. La madrugada fue fría, la actividad solar intensa —apenas un día antes, auroras australes muy fuertes habían iluminado la Base Antártica Belgrano II—, y el cielo de la Patagonia se desplegó con una nitidez que pocas veces se ve. El arco de la Vía Láctea atravesaba la escena de punta a punta, escoltado por las Nubes de Magallanes, esas dos galaxias satélites visibles solo desde el hemisferio sur. Hacia la derecha, la luz zodiacal —ese resplandor tenue producido cuando la luz del Sol rebota en partículas de polvo flotante dentro del Sistema Solar— añadía otra capa de profundidad.
Para lograr la imagen final, Heis no tomó una sola fotografía. Utilizó una cámara Sony A7 IV y aplicó una técnica de panorama que requería precisión y paciencia. Doce fotos individuales, organizadas en dos filas de seis tomas cada una, fueron unidas posteriormente. Este método permitió que cada elemento —desde las miles de esferas de hielo en la parte baja hasta las galaxias lejanas en lo alto— mantuviera una definición impecable. El acceso nocturno a la laguna fue posible gracias a Copahue Expeditions, una empresa que facilita excursiones en motos de nieve y pisanieves por la zona.
La fotografía refuerza algo que Neuquén ha estado construyendo durante años: su reputación como destino de astroturismo de clase mundial. Los volcanes, las lagunas de montaña y los cielos oscuros de la región crean escenarios que pocos lugares en el mundo pueden ofrecer. Esta imagen es un documento del patrimonio paisajístico provincial, una prueba de lo que es posible ver cuando se reúnen las condiciones correctas. No es la primera vez que Heis logra capturar algo excepcional en la zona. En abril de 2025, otra de sus fotografías tomada en el Salto del Agrio fue incluida en la lista de las 25 mejores fotos de la Vía Láctea del mundo según la plataforma Capture the Atlas. Pero esta nueva captura, con su convergencia de fenómenos casi nunca vistos juntos, marca un punto de referencia distinto.
Notable Quotes
No puedo creer la intensidad de los paisajes y los cielos nocturnos de Caviahue-Copahue. Fuimos solo tres privilegiados que tuvimos el gusto de presenciar este hermoso fenómeno de noche— Alejandra Heis, fotógrafa
The Hearth Conversation Another angle on the story
¿Qué hace que esta fotografía sea diferente de otras imágenes de cielos nocturnos que ya existen?
La mayoría de las fotos astronómicas capturan un elemento principal: la Vía Láctea, o una aurora, o un fenómeno específico. Aquí hay tres cosas rarísimas ocurriendo simultáneamente. Las esferas de hielo en la laguna son poco frecuentes incluso en Copahue. El airglow es un efecto que requiere actividad solar intensa. Y todo eso bajo un cielo donde la Vía Láctea y las Nubes de Magallanes son visibles con claridad absoluta.
¿Por qué fue necesario tomar doce fotografías en lugar de una?
Porque el panorama permite capturar una escena mucho más amplia manteniendo la definición en cada parte. Si Heis hubiera tomado una sola foto, habría tenido que elegir: ¿enfoco en el hielo abajo, o en el cielo arriba? Con doce fotos organizadas en dos filas, todo queda nítido. Es un trabajo técnico que requiere que las condiciones se mantengan estables durante toda la sesión.
¿Qué tan raro es que ocurran estas tres cosas juntas?
Tan raro que los especialistas consideran esta fotografía un documento del patrimonio natural. Las esferas de hielo son poco frecuentes en esa laguna específica. El airglow necesita actividad solar intensa. Y la claridad del cielo nocturno depende de factores atmosféricos que no siempre se alinean. Que todo suceda en la misma noche, en el mismo lugar, es lo que hace que esto sea casi único.
¿Qué significa esto para el turismo en Neuquén?
Consolida la idea de que la provincia es un destino serio para astroturismo. No es solo un lugar bonito para mirar estrellas. Es un lugar donde ocurren fenómenos que los astrofotógrafos profesionales viajan miles de kilómetros para intentar capturar. Una imagen como esta atrae a personas que buscan experiencias genuinas, no solo paisajes genéricos.
¿Fue suerte o preparación lo que permitió que Heis estuviera en el lugar correcto en el momento correcto?
Ambas cosas. Heis conoce la zona, sabe cuándo las condiciones son favorables, y tiene el equipo técnico para aprovecharlas. Pero también necesitó que la actividad solar fuera intensa, que el hielo se formara en la laguna, que el cielo estuviera despejado. Eso es suerte. Lo que ella hizo fue estar lista para cuando la suerte llegara.