En los márgenes donde la civilización se fractura —tras un huracán, un terremoto, una inundación— el acceso al agua limpia ha sido siempre una carrera contra la muerte. Científicos de la Universidad Yonsei en Seúl han desarrollado una cápsula de 23 euros que, agitada apenas tres segundos, purifica un litro de agua contaminada en veinte minutos sin electricidad externa ni químicos, aprovechando únicamente la física del movimiento y la electricidad estática. Para los más de dos mil millones de personas que hoy viven sin acceso garantizado al agua potable, este pequeño objeto podría reescribir la
Cápsula de 23 euros purifica agua sin batería ni cloro: solo agitar 3 segundos
Potencialmente beneficia a más de 2 mil millones de personas que sufren escasez hídrica, especialmente en zonas de desastres naturales donde el acceso a agua limpia es crítico para la supervivencia.