En las profundidades de Ningaloo y en las aguas de Indonesia, el tiburón ballena —el pez más grande del planeta— revela dos verdades simultáneas: una sobre su asombrosa capacidad de adaptación para sobrevivir en mares impredecibles, y otra sobre la fragilidad de esa supervivencia frente a la presencia humana. Científicos internacionales han documentado por primera vez, mediante cámaras adheridas a sus aletas, 36 comportamientos de caza distintos que desafían décadas de suposiciones; mientras tanto, otro estudio muestra que casi ocho de cada diez de estos animales cargan cicatrices infligidas p
Cámaras submarinas revelan las estrategias de caza del tiburón ballena
Los tiburones ballena sufren heridas y cicatrices por contacto con estructuras de pesca y embarcaciones turísticas, con el 80% de lesiones causadas por actividades humanas.