En Venezuela, el poder y la resistencia vuelven a encontrarse en una mesa cuya legitimidad ya está en disputa antes de que comience. Diosdado Cabello ha anunciado que el régimen llevará al diálogo del 1.° de agosto una propuesta central: el levantamiento de las sanciones estadounidenses, presentándola como condición para la paz. Mientras Washington celebra la iniciativa como un avance hacia la reconciliación, María Corina Machado y Edmundo González Urrutia rechazan participar, recordándonos que los procesos de negociación no siempre unen —a veces revelan, con mayor claridad, las fracturas que