Durante casi una década, Bruselas ha librado una batalla silenciosa pero persistente contra el poder de Google en Europa, acumulando cinco sanciones que superan los 10.000 millones de euros —la cifra más alta jamás impuesta a una empresa por abuso de mercado en el continente. La última multa, de 890 millones, no es solo un castigo económico: es el reflejo de una tensión más profunda entre la soberanía regulatoria europea y el poder de las grandes plataformas tecnológicas estadounidenses. Ahora, con Trump amenazando represalias arancelarias, lo que comenzó como un debate sobre competencia digit