Desde una sala de operaciones que nunca duerme en Bruselas, Europa intenta responder a lo que ya no puede ignorar: sus bosques arden más rápido de lo que sus bomberos pueden correr. La cuarta ola de calor del verano ha convertido la península Ibérica en un escenario catastrófico, y el mecanismo europeo de emergencias ha desplegado aviones, helicópteros y cientos de bomberos de media docena de países para contener incendios en Madrid, Ávila, Toledo y el sur de Francia. Pero quienes coordinan esta respuesta advierten que apagar el fuego no es lo mismo que resolver el problema: sin una gestión fo
Bruselas coordina la ayuda europea para combatir los incendios en España y Francia
Los incendios han afectado múltiples regiones en España y Francia, requiriendo evacuaciones y coordinación de emergencia multinacional, aunque el artículo no especifica cifras de víctimas o desplazados.