En el ciclo eterno entre codicia y prudencia, China vuelve a trazar sus límites. Tras meses de euforia especulativa que llevó a casi un millón de inversores minoristas a endeudarse para apostar en bolsa, una corrección violenta en julio expuso la fragilidad de ese entusiasmo: miles perdieron sumas significativas cuando los mercados retrocedieron y las liquidaciones forzadas aceleraron la caída. Ahora, las grandes corredoras del país endurecen sus puertas de acceso al apalancamiento, y Beijing busca, una vez más, el difícil equilibrio entre el dinamismo de los mercados y la estabilidad social.
Brokers chinos endurecen controles para frenar el apalancamiento excesivo de minoristas
Inversores minoristas sufrieron pérdidas significativas tras volatilidad del mercado en julio, viéndose forzados a cerrar posiciones con liquidaciones aceleradas.