En el largo tejido de la diplomacia sudamericana, Brasil y Argentina han llegado a un punto de ruptura inusitado: Brasilia retiró indefinidamente a su embajador en Buenos Aires y rebajó la relación bilateral a nivel de encargado de negocios, tras semanas de ataques del presidente Javier Milei contra Luiz Inácio Lula da Silva, a quien llamó 'ladrón' y 'presidiario'. Es la primera degradación diplomática de este calibre entre los dos países en décadas, y ocurre en el umbral de unas elecciones brasileñas que Milei observa con esperanza abierta en el campo opositor. Lo que comenzó como tensión ide