En el umbral de una nueva era para la humanidad, Brasil ha comenzado a responder una pregunta que antes pertenecía solo a la imaginación: ¿puede la vida vegetal acompañarnos más allá de la Tierra? La Red Brasileña de Agricultura Espacial, liderada por Embrapa, trabaja desde 2022 para convertir la batata morada y el garbanzo en pioneros de una agricultura que florezca en la Luna y Marte. Es un recordatorio de que la supervivencia humana en el cosmos no dependerá solo de cohetes y computadoras, sino también de semillas, agua y tierra.