En el reordenamiento del comercio global que impulsa la administración Trump, Brasil descubrió esta semana que su relación económica con Estados Unidos es, a la vez, más resistente y más vulnerable de lo que parecía. Más de la mitad de sus exportaciones escapó de los nuevos aranceles, pero la otra mitad enfrenta cargas que ya se reflejan en una caída del 13% en el comercio bilateral durante el primer semestre de 2026. Lo que comenzó como una medida temporal se ha convertido en una arquitectura de gravámenes que redefine, lentamente, los contornos del intercambio entre dos de las mayores econom