En los rings del Centro Olímpico Juan Pablo Duarte, el cubano Fernando Arzola confirmó lo que su palmarés ya anunciaba: que la excelencia técnica, cuando es genuina, no necesita apresurarse para imponerse. Con un nocaut técnico en el tercer asalto ante el guatemalteco Luis Guerrera, el campeón centroamericano y medallista mundial avanzó a semifinales de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe, donde Cuba sigue tejiendo su historia pugilística en Santo Domingo.