En el largo camino hacia la electrificación del transporte, BorgWarner ha consolidado su lugar como arquitecto silencioso de la movilidad del futuro al renovar múltiples contratos con un importante fabricante automotriz europeo. Los acuerdos, que abarcan tanto vehículos híbridos enchufables como eléctricos de 800 voltios, revelan cómo la confianza industrial se construye no con promesas, sino con tecnología probada y evolución generacional. Con producción prevista para 2029, este pacto es también una apuesta colectiva por un mundo que se mueve con menos huella.