Durante siglos, el cierre de la campana bursátil marcó el ritmo de la economía global; hoy, ese ritmo está a punto de desaparecer. La SEC convocará en septiembre una mesa redonda para examinar la viabilidad de mercados estadounidenses que operen sin pausa, mientras Londres ya avanza con LSE24, una plataforma diseñada para negociaciones continuas de lunes a viernes que entrará en vigor en 2027. Lo que se debate no es solo un cambio de horario, sino una redefinición profunda de cómo el capital fluye en un mundo que nunca duerme.