En un martes que resonó desde Seúl hasta Wall Street, los mercados asiáticos registraron su mayor alza mensual impulsados por la renovada fe en los semiconductores y la inteligencia artificial. El Kospi surcoreano saltó más del 5% y el MSCI Asia Pacífico avanzó 0,8%, mientras Nvidia y TSMC enviaban señales de demanda sostenida en la carrera tecnológica global. Sin embargo, bajo la euforia bursátil, el yen japonés tocó su nivel más débil desde 1986 y los rendimientos de los bonos del Tesoro escalaron, recordando que la prosperidad de unos sectores coexiste siempre con las tensiones silenciosas