En la madrugada asiática del 4 de agosto de 2026, los mercados de la región no lograron recoger el testigo del optimismo tecnológico que Wall Street había encendido el lunes. El Kospi surcoreano retrocedió 1,9% bajo el peso de los semiconductores, recordándonos que la confianza en la inteligencia artificial sigue siendo un edificio en construcción, no una certeza consolidada. Entre el yen estabilizado por manos oficiales y el petróleo que sube al ritmo de la tensión en Medio Oriente, los mercados globales navegan ese territorio incierto donde los datos reales deberán demostrar que la promesa t