Bolsas asiáticas caen por venta masiva de chips; petróleo baja a mínimos de febrero

El nuevo presidente de la Fed no ve motivos para una subida inmediata
Kevin Warsh moderó las expectativas de alzas de tasas en julio al señalar que los riesgos inflacionarios han disminuido.

Corea del Sur cayó más del 5%, arrastrando el índice MSCI Asia-Pacífico a un descenso del 0,9% mientras los semiconductores se hundían un 6,3%. El presidente de la Fed, Kevin Warsh, señaló que los riesgos inflacionarios han disminuido, moderando expectativas de alzas de tasas en julio.

  • Corea del Sur cayó más del 5%; MSCI Asia-Pacífico bajó 0,9%
  • Semiconductores se hundieron 6,3% en Wall Street
  • Crudo Brent bajó a 71 dólares, su nivel más bajo desde finales de febrero
  • Kevin Warsh señaló que los riesgos inflacionarios han disminuido
  • Sector manufacturero estadounidense se expandió por sexto mes consecutivo en junio

Las bolsas asiáticas cayeron tras una venta masiva de acciones de fabricantes de chips estadounidenses, con preocupaciones sobre si el repunte impulsado por IA ha superado los fundamentos económicos.

Los mercados asiáticos despertaron a la turbulencia el miércoles. Las acciones surcoreanas se desplomaron más del 5%, arrastrando consigo al índice MSCI Asia-Pacífico hacia una caída del 0,9%. En Wall Street, los futuros sobre el S&P 500 retrocedieron un 0,3%. La culpa la tenían los fabricantes de chips estadounidenses, que habían sufrido una venta masiva el día anterior, reviviendo una pregunta incómoda que ronda los mercados desde hace meses: ¿ha corrido demasiado rápido el rally impulsado por la inteligencia artificial? ¿Ha dejado atrás la realidad económica?

La caída fue particularmente severa en el sector de semiconductores, donde un indicador de referencia se hundió un 6,3%. Era el tipo de movimiento que hace que los inversores se detengan y respiren profundo, preguntándose si el entusiasmo por la IA había nublado el juicio colectivo. Pero mientras los mercados de valores se tambaleaban, había un rayo de luz: el petróleo seguía bajando. El crudo Brent cayó un 0,8% hasta cotizar a 71 dólares el barril, su nivel más bajo desde finales de febrero, cuando Estados Unidos e Israel atacaron Irán. El West Texas Intermediate bajó un 1,1% hasta 67,80 dólares. Para muchos inversores, la caída de los precios energéticos fue un alivio bienvenido en medio de la turbulencia.

La atención del mercado, sin embargo, estaba puesta en Kevin Warsh, el presidente de la Reserva Federal. En una intervención en el foro anual del Banco Central Europeo celebrado en Sintra, Portugal, Warsh ofreció un mensaje que calmó los nervios: los riesgos relacionados con la inflación se han reducido en las últimas semanas. Las expectativas de inflación se han moderado durante el último mes, dijo. Y reiteró el compromiso de la Fed de devolver la inflación al objetivo del 2%. Lo que importaba, sin embargo, era lo que no dijo: no mencionó prisa alguna por subir las tasas de interés. Krishna Guha, analista de Evercore, lo resumió así: los comentarios de Warsh no abrieron la puerta a especulaciones sobre un alza de tasas en julio. El nuevo presidente de la Fed, aunque mantiene todas las opciones abiertas reunión tras reunión, actualmente no ve motivos para una subida inmediata.

Esta señal fue suficiente para que los inversores respiraran un poco más tranquilos. Los rendimientos de los bonos del Tesoro a dos años se mantuvieron estables durante las primeras horas de negociación en Asia. El oro conservó las ganancias de la sesión anterior. Aunque la ola de ventas en semiconductores seguía lastrando el ánimo, los comentarios de Warsh y otros miembros de bancos centrales sugirieron que los riesgos de inflación se habían equilibrado.

Mientras tanto, la economía estadounidense seguía mostrando signos de resistencia. El sector manufacturero se expandió por sexto mes consecutivo en junio, a medida que se moderaba el repunte de los costos de los insumos provocado por la guerra. Los sectores de la imprenta, los equipos eléctricos y los textiles lideraron las subidas, mientras que los productos de papel, el mobiliario y los productos de madera registraron una contracción. Eugenio Alemán, economista jefe de Raymond James, interpretó los datos como una señal de continua resiliencia en el sector manufacturero, respaldando la opinión de que la economía estadounidense se está acelerando de nuevo, con un crecimiento encaminado a alcanzar aproximadamente el 2,4% este año.

Ahora la atención se centra en el informe de empleo estadounidense del jueves. Pero los analistas advierten que no esperen que los números de junio cambien por sí solos las expectativas sobre las tasas de interés. Julien Lafargue, estratega jefe de mercados de Barclays Private Bank and Wealth Management, señaló que Warsh ha convertido la inflación en el principal objetivo de la Fed, lo que significa que es poco probable que las cifras de empleo modifiquen las expectativas sobre las tasas. Además, se espera que la contratación relacionada con la Copa del Mundo de la FIFA distorsione los datos.

En el frente geopolítico, hay movimiento. Los negociadores estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner mantuvieron conversaciones positivas en Catar, y se están logrando avances en las conversaciones técnicas con Irán mientras los países tratan de convertir un acuerdo de paz provisional en un fin definitivo de la guerra. Teherán ha creado grupos de trabajo para debatir la aplicación del acuerdo actual y negociar un acuerdo de paz definitivo. Mohit Kumar, de Jefferies, expresó optimismo: aunque probablemente no se alcanzará un acuerdo integral, mientras el estrecho permanezca abierto y el petróleo siga fluyendo, es probable que el mercado se vuelva menos sensible a la geopolítica. En los mercados de divisas, el dólar apenas varió, el euro se mantuvo en 1,1380, y el yen japonés en 162,49 por dólar. El bitcoin cayó un 0,3% hasta 59.889 dólares, mientras que el ether bajó un 0,8% hasta 1.603,8 dólares.

Sus comentarios no dieron pie a especulaciones sobre un alza de tasas a corto plazo en julio, y sugieren que el nuevo presidente de la Reserva Federal actualmente no ve motivos para una subida inmediata
— Krishna Guha, Evercore
Somos optimistas en materia geopolítica. Mientras el estrecho permanezca abierto y el petróleo siga fluyendo, es probable que el mercado se vuelva menos sensible a la geopolítica
— Mohit Kumar, Jefferies
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
Inventor

¿Por qué cayeron tanto los semiconductores si la economía sigue mostrando resistencia?

Model

Porque el mercado está cuestionando si el rally de la IA ha subido demasiado rápido sin que los fundamentos lo justifiquen. Es una corrección de valuaciones, no necesariamente un colapso económico.

Inventor

¿Y qué cambió con lo que dijo Warsh?

Model

Warsh cerró la puerta a una subida de tasas en julio. Eso es lo opuesto a lo que muchos temían. Cuando el presidente de la Fed dice que la inflación está bajo control y que no hay prisa, los inversores respiran.

Inventor

Pero el petróleo bajó. ¿No es eso malo para la economía?

Model

Depende de quién eres. Para los consumidores y las empresas que usan energía, es bueno. Para los productores de petróleo, es malo. El mercado lo vio como un alivio porque significa menos presión inflacionaria.

Inventor

¿Entonces el informe de empleo del jueves importa o no?

Model

Importa, pero no tanto como antes. Warsh ha dejado claro que la inflación es la prioridad. A menos que el empleo sea catastrófico, probablemente no cambie la trayectoria de las tasas.

Inventor

¿Y las conversaciones sobre Irán?

Model

Son un wildcard. Si se logra un acuerdo de paz, el petróleo podría bajar más, lo que alivia la presión inflacionaria. Pero nadie espera un acuerdo integral, solo algo intermedio que mantenga el estrecho abierto.

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