Por segundo día consecutivo, los mercados asiáticos cedieron terreno bajo el peso de una pregunta que ya no puede ignorarse: ¿justifica la inteligencia artificial las fortunas que se han apostado en su nombre? El Nikkei 225 cayó casi un 4% y Kioxia Holdings perdió la mitad de su valor en apenas un mes, mientras Netflix y los grandes fabricantes de chips enviaban señales de que el entusiasmo tecnológico podría estar adelantándose a la realidad. En el fondo, lo que los mercados están procesando no es solo una corrección de precios, sino una crisis de fe en la promesa más cara de nuestra era.