En el último fin de semana de julio, España sostuvo en una misma mano el brillo de la celebración y el peso de la adversidad: mientras dos bodas —una en la Costa Brava y otra en Viena— reunían a periodistas, aristócratas y casas reales europeas, los Reyes Felipe VI y Letizia recorrían las zonas evacuadas por incendios en Madrid, recordando que las instituciones existen, sobre todo, cuando la tierra arde. Es el retrato de una nación que, como todas, aprende a vivir en la contradicción entre el júbilo y la urgencia.
Bodas de verano y solidaridad regia: Susanna Griso en la Costa Brava y Felipe VI en Villaplana
Varios municipios fueron evacuados por incendios que han afectado a vecinos en distintos puntos de España en los últimos días.