En el inicio incierto de un torneo largo, Boca Juniors y Estudiantes se encuentran este miércoles en el Estadio Ducó —casa prestada, pues La Bombonera está en obras— con la urgencia silenciosa de quien sabe que los primeros pasos en falso pueden definir destinos. Boca llega herido, con apenas un punto de seis posibles; Estudiantes, más sereno tras remontar su propio tropiezo inicial. El fútbol, como la vida, rara vez perdona los comienzos distraídos.