En el estadio de Newell's, Boca Juniors retomó la senda competitiva con una victoria ordenada ante Sarmiento, avanzando a los octavos de final de la Copa Argentina. Bajo la conducción de Arruabarrena, el equipo mostró que la renovación generacional no es solo una necesidad sino también una oportunidad: un debutante de diecinueve años marcó el segundo gol, recordándonos que los ciclos del fútbol, como los de la vida, se renuevan constantemente. El camino hacia Vélez en la próxima ronda se abre con más certezas que dudas.