En un momento en que las tensiones geopolíticas sacuden el Golfo Pérsico, Kuwait ha elegido la apertura como respuesta: tres de los mayores fondos de infraestructura del mundo —Blackstone, Brookfield y KKR— arrendaron su red de oleoductos por 16.000 millones de dólares durante más de dos décadas, en la mayor inversión extranjera directa de la historia del país. El acuerdo no es una cesión, sino una arquitectura de confianza: el Estado kuwaití conserva la propiedad y el control operativo mientras obtiene el capital necesario para aspirar a producir 4 millones de barriles diarios en 2035. Es la