En el comienzo de cada torneo late una pregunta silenciosa: ¿quién tiene la madera de campeón? Belgrano respondió con claridad en el Gigante de Alberdi, donde venció a Rosario Central por 2-1 en la jornada inaugural del Clausura, exhibiendo un fútbol que no solo buscó el resultado sino que lo justificó con calidad. El Mudo Vázquez encarnó esa autoridad colectiva, recordándonos que los equipos que saben quiénes son no necesitan gritar para ser escuchados.