En el ecosistema de la desinformación digital, un video viral ha convertido un fenómeno fisiológico real —la hiponatremia por exceso de agua— en una amenaza cotidiana que no lo es. La medicina reconoce que beber entre 3 y 4 litros de agua en una sola hora puede diluir el sodio sanguíneo hasta niveles peligrosos, pero los riñones sanos están diseñados para procesar volúmenes considerables de líquido, y los casos graves son clínicamente excepcionales. Lo que circula en redes no es una mentira sobre la biología, sino una verdad despojada de su contexto más esencial: la rareza.