El dinero será usado para comprar más armas y municiones
En las afueras de Puerto Príncipe, diecisiete personas —cinco de ellas niños— fueron arrancadas de su cotidianidad misionera por una banda armada que convierte el sufrimiento humano en moneda de cambio. La organización 400 Mawozo, que ya ha demostrado su disposición a negociar en el pasado, exige diecisiete millones de dólares mientras el Estado haitiano, asistido por el FBI, intenta trazar un camino hacia la libertad sin alimentar el ciclo de violencia que azota al país. Este secuestro no es solo una crisis humanitaria inmediata: es un espejo de la fragilidad institucional y la desesperación estructural que definen a Haití en este momento de su historia.
- Diecisiete misioneros, incluidos cinco niños, permanecen retenidos en Croix-des-Bouquets tras ser interceptados a punta de armas mientras regresaban de visitar un orfanato.
- La banda 400 Mawozo exige un millón de dólares por cada rehén, una cifra que el ministro de Justicia haitiano advierte que serviría para armar aún más a los criminales si se paga.
- El FBI y negociadores de la Policía haitiana ya están en contacto con los secuestradores, intentando replicar el acuerdo parcial que liberó a sacerdotes y monjas en abril pasado.
- Las autoridades reconocen que las negociaciones podrían extenderse semanas, dejando a los rehenes —y especialmente a los niños— en una incertidumbre que pesa sobre cada decisión.
- El precedente de abril ofrece una hoja de ruta frágil: no todos los rescates fueron pagados entonces, y las autoridades esperan que esa misma lógica pueda funcionar ahora.
Diecisiete misioneros de Christian Aid Ministries —una organización religiosa con sede en Ohio— fueron secuestrados el sábado pasado cuando su autobús fue abordado por hombres armados en las afueras de Puerto Príncipe. Entre los rehenes hay cinco niños y doce adultos, todos retenidos en la zona de Croix-des-Bouquets, territorio controlado por la banda criminal 400 Mawozo. Los secuestradores exigen un millón de dólares por cada persona, para un total de diecisiete millones.
El primer contacto llegó horas después del rapto, cuando la banda se comunicó directamente con la organización misionera para presentar sus demandas. Desde entonces ha habido varios intercambios más. El ministro de Justicia haitiano, Liszt Quitel, confirmó que el FBI y negociadores de la Policía haitiana están asesorando al grupo religioso y manteniendo comunicación con los captores.
Quitel fue claro en su postura: las autoridades buscan la liberación sin pagar rescate, argumentando que cualquier dinero entregado terminaría financiando más armas para los criminales. Aun así, admitió que el proceso podría durar semanas, lo que deja el desenlace en suspenso.
Haití tiene un antecedente reciente con esta misma banda. En abril, 400 Mawozo secuestró a sacerdotes católicos, monjas y familiares, y todos fueron liberados a finales de ese mes tras un acuerdo en el que, según Quitel, solo se pagó rescate por dos de los sacerdotes. Las autoridades confían en poder alcanzar un resultado similar, aunque la presencia de niños entre los rehenes añade una capa de urgencia que complica cualquier estrategia de negociación.
Diecisiete misioneros —cinco niños y doce adultos— fueron secuestrados el sábado pasado en las afueras de Puerto Príncipe mientras viajaban en autobús después de visitar un orfanato. Todos pertenecen a Christian Aid Ministries, una organización religiosa con sede en Ohio. La banda criminal 400 Mawozo, que controla la zona de Croix-des-Bouquets donde fueron raptados, ha exigido un millón de dólares por cada rehén. La cifra total asciende a diecisiete millones de dólares.
Los secuestradores hicieron su primer contacto el sábado por la tarde, poco después del rapto, comunicándose directamente con la organización de misioneros para presentar sus demandas. Desde entonces ha habido varios contactos más. El ministro de Justicia haitiano, Liszt Quitel, confirmó que tanto el FBI como negociadores de la Policía haitiana están en comunicación con la banda y asesorando al grupo religioso sobre cómo proceder en las próximas semanas.
Quitel expresó públicamente su posición sobre el pago de rescates. Dijo que las autoridades están intentando lograr la liberación de los rehenes sin entregar dinero, porque cualquier pago financiaría la adquisición de más armas y municiones para los criminales. Sin embargo, reconoció que las negociaciones podrían extenderse durante semanas, lo que sugiere que el resultado final es incierto.
Las autoridades haitianas tienen un precedente reciente en mente. En abril de este año, la misma banda 400 Mawozo secuestró a un grupo de sacerdotes católicos, monjas y familiares de estos últimos. Cinco curas, dos monjas y tres parientes fueron liberados a finales de ese mes. Según Quitel, el rescate fue pagado únicamente por dos de los sacerdotes, no por todos los rehenes. Las autoridades esperan replicar un acuerdo similar en este caso.
La retención de los misioneros en una casa en Croix-des-Bouquets coloca a los rehenes en una zona que permanece bajo control de la banda criminal. El rapto ocurrió al mediodía del sábado cuando hombres armados abordaron el autobús. El hecho de que cinco de los diecisiete rehenes sean niños añade urgencia a las negociaciones, aunque también complica cualquier estrategia de resolución que las autoridades puedan estar considerando.
Citações Notáveis
Estamos intentando lograr su liberación sin pagar un rescate. Cuando les demos ese dinero, ese dinero será usado para comprar más armas y municiones.— Liszt Quitel, ministro de Justicia de Haití
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
¿Por qué la banda pide exactamente un millón por cada persona? ¿Hay algo de cálculo en eso?
Probablemente sea un número que suena grande pero que creen que es pagable. Un millón por persona es lo suficientemente alto para financiar operaciones criminales serias, pero no tan astronómico que parezca imposible. Es una cifra que ha funcionado antes.
El ministro dice que no quiere pagar. ¿Realmente cree que pueden negociar sin dinero?
Dice que es la primera vía de acción, pero sus propias palabras revelan el dilema. Sabe que el dinero compra armas. También sabe que en abril pagaron por algunos sacerdotes. Está atrapado entre la política pública y la realidad de lo que funciona.
¿Qué hace que Croix-des-Bouquets sea tan importante para esta banda?
Es territorio controlado. Cuando secuestras a alguien en tu propia zona, tienes ventaja. Los rehenes no pueden escapar fácilmente, y tú controlas quién entra y sale. Es un lugar donde la banda tiene poder real.
¿Por qué incluir niños en un secuestro? Eso parece arriesgado.
Los niños estaban en el autobús. No los seleccionaron específicamente. Pero una vez que los tienen, los niños se convierten en un activo de negociación más valioso emocionalmente. Aumentan la presión sobre quienes negocian.
¿Cuál es la lección del caso de abril con los sacerdotes?
Que el dinero se movió, aunque no por todos. Eso le dice a 400 Mawozo que las organizaciones religiosas pueden pagar, que hay dinero disponible. Y le dice a estas bandas que la negociación funciona.