A partir de octubre, el Banco Central del Uruguay impondrá a las instituciones financieras la obligación de advertir formalmente a sus depositantes sobre los riesgos cambiarios de mantener ahorros en dólares, moneda que concentra el 74,5% del total de depósitos del país. La medida no prohíbe ni restringe, sino que ilumina una realidad que ha operado en silencio durante décadas: que toda preferencia monetaria, por arraigada que esté en la historia y la cultura, conlleva una exposición que merece ser comprendida. Como tantas veces en la vida económica, la cuestión no es qué elegir, sino elegir s