La banca argentina atraviesa una transición silenciosa pero profunda: el ciclo de márgenes amplios sostenidos por la inflación y los títulos soberanos llega a su fin, y las entidades deben aprender a prosperar en un terreno donde la escala reemplaza al spread. Moody's sitúa este momento como un punto de inflexión estructural, donde la eficiencia digital y la disciplina crediticia determinarán quiénes sobreviven al nuevo orden financiero.