Cuando los ríos se retiran, el tiempo avanza en sentido contrario. La bajante histórica del Danubio en el norte de Bulgaria —130 centímetros por debajo de lo normal— dejó al descubierto los restos de un mamut prehistórico cerca del pueblo de Ryahovo, devolviendo a la superficie lo que el sedimento y el agua habían guardado durante decenas de miles de años. El hallazgo, confirmado por el Museo Regional de Historia de Ruse, recuerda que los ríos no solo transportan el presente, sino que custodian, en silencio, las memorias más antiguas de la Tierra.