Bajo el peso de El Niño, Maturín enfrenta temperaturas que superan los 40 grados Celsius, convirtiendo el calor en una amenaza sanitaria real para sus habitantes más vulnerables. Las autoridades médicas y de protección civil han activado protocolos de emergencia, reconociendo que el calor extremo no es solo una incomodidad estacional, sino un factor que desestabiliza enfermedades crónicas y puede costar vidas. En esta temporada, la prevención —hidratarse, resguardarse del sol, estar atentos— se convierte en un acto de responsabilidad colectiva.
Autoridades advierten sobre riesgos de altas temperaturas en la salud durante ola de calor
Población vulnerable, especialmente adultos mayores y diabéticos, enfrenta riesgos directos a su salud por exposición a temperaturas extremas.