En un momento en que las máquinas pueden componer canciones en minutos, Australia ha decidido trazar una línea: a partir de este viernes, la Asociación Australiana de la Industria Discográfica exigirá que la música sea creada sustancialmente por humanos para figurar en sus rankings oficiales. La medida nace de una pregunta que la industria ya no puede ignorar —qué significa autoría cuando la tecnología puede reemplazarla— y responde a un escándalo concreto: una versión de 'Like a Prayer' generada por IA que llegó al número uno sin que nadie lo advirtiera de inmediato. Australia no resuelve el